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  • Abordar los desórdenes de alimentación en el autismo es una labor muy compleja. Cada niño es un mundo, tiene unas características distintas, vive en un entorno diferente, presentan dificultades distintas y, por ello, los objetivos a cumplir son muy diversos.

  • En este post os explicamos cómo es nuestra forma de abordarlos desde Cocina Adaptada visto desde 9 fases distintas.

 

Fase 1- Rechazo

Cuando nuestros alumnos llegan a la Escuela Online de Cocina Adaptada nos describen cuadros que parecen similares: Niños que rechazan la mayor parte de la comida que se les ofrece.

Son profesionales del área educativa, terapéutica o familiares cuya desesperación queda reflejada en los cuestionarios que solicitamos: Hay un niño o una niña (etapa infantil o adolescente) que rechaza la comida que el adulto le ofrece.

Las manifestaciones pueden variar desde decir NO o una negativa explicita, hasta lanzar el plato al suelo pasando por llantos exagerados, agresiones, autoagresiones, arcadas, vómitos e incluso crisis y pérdidas de control, entre otros.

Sea en el hogar, en el comedor escolar o en el centro terapéutico, el momento de la comida se ha convertido en una verdadera pesadilla para ese niño y su entorno.

Empezamos en el Nivel 1 que es toda la parte teórica para que el adulto sepa y comprenda qué le está sucediendo al niño, el motivo o motivos de ese desorden de alimentación, las causas y, desde una mirada holística damos a conocer la complejidad de esta problemática y les ayudamos a ver a su alumno, hijo o paciente desde otra perspectiva.

Es básico entender antes de actuar. Vemos pues las cosas desde la perspectiva del niño o niña, y a partir de ahí, empezamos.

 

Fase 2- Análisis individual del caso

Una vez nuestros alumnos completan la parte teórica del primer Nivel nos ponemos manos a la obra con la parte práctica, pero antes debemos de conocer bien al niño o niña y su entorno.

Realizamos el análisis de las características de todo lo que vive el niño y qué le impide comer, desde problemas físicos hasta costumbres, sin olvidarnos de la parte sensorial y las manifestaciones conductuales que presente. Se realiza una evaluación global que genera nuestro primer modelo de analisis.

Tenemos en cuenta absolutamente todo, desde si ha realizado programas anteriores hasta las terapias que recibe en la actualidad, desde si tienen costumbre de comer juntos en la mesa hasta si el niño asiste a comedor escolar, desde si tiene problemas de masticación hasta si es capaz de comer solo, o si come solo o en compañía y un larguísimo etc.

 

Fase 3- Adecuación entorno

¿Qué tan empoderada está la familia?, ¿qué tan capacitados están los profesionales que lo atienden? Intentamos en todo momento pautar y coordinar a todo el entorno para que se siga el programa entre todos por igual. Siempre elegimos a una persona referente que será la que lidere el programa y, una vez empiecen las aceptaciones se irán incluyendo nuevos individuos al proceso.

 

Fase 4- Diseño e implantación programa

Con todos los datos anteriores diseñamos un programa acorde a ese caso en concreto, de forma individual, adecuando las pautas para que el programa sea posible para todos y óptimo en resultados.

Generamos una serie de pautas sencillas, claras y posibles de llevar a cabo, con unos objetivos bien marcados que irán aumentando gradualmente según vayamos superando los niveles de nuestra metodología.

 

Fase 5- Primeras aceptaciones

Empiezan a darse los primeros resultados. El niño o niña entiende nuestra demanda, tiene motivación (muy importante), la persona referente está segura y sabe qué debe de hacer y cómo resolver las primeras partes del programa. Se genera un proceso simbiótico que reduce la tensión del momento y ayuda también a quien lidera la intervención. Se reduce la frustración de ambas partes.

Progresivamente vamos introduciendo alimentos nuevos en su dieta diaria. La satisfacción por parte del adulto le da fuerza para continuar con el programa mientras el niño o niña reducen sus niveles de ansiedad frente al momento de la comida.

 

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Fase 6- Cocina Adaptada. Cocinando el adulto y el niño para aumentar objetivos

Mediante el programa Transformación de Alimentos el adulto aprende los conceptos de Cocina Secuenciada y Cocina Cromática para seguir aumentando los alimentos a introducir. Partiendo de los alimentos que acepta vamos cambiando de forma progresiva los mismos, pautando a nuestros alumnos para que tanto la elección del alimento como la ejecución en cocina sea coherente y acertada desde el primer paso.

Vamos ampliando más y más su dieta, sustituyendo los alimentos a los que se aferra por nuevos alimentos para convertirla en una dieta sana y saludable. Los resultados en esta parte del proceso son magníficos.

Esos nuggets que parecían impensables retirar son sustituídos por un delicioso pollo al curry, esas patatas fritas y crocantes son sustituidas por unas increíbles patatas mayordomo o ese puré que tanto le gusta es sustituído por unas fantásticas albóndigas de verduras, por ejemplo.

Por si fuera poco introducimos también al niño en la cocina mediante el programa Sensory & Brain Cuisine para cambiar la perspectiva del niño frente a la comida. Partiendo de sus intereses y con un programa totalmente motivador teniendo en cuenta tanto los aspectos sensoriales como las características nucleares del amplio espectro autista el niño por primera vez tiene el control de la situación de forma satisfactoria para todos.

Ejecutará esos macarrones que tanto le gustan pero tendrá responsabilidad dentro de sus capacidades, desde la lista de la compra hasta el emplatado será parte del proceso en los pasos que sea posible. También empezará a manipular ese brócoli que tanto asco le da.

Querrá incluir frutas en sus elaboraciones y decoraciones que luego comerá.

Una vez el programa implantado los cambios van a ser sorprendentes, desde querer cocinar otro tipo de pasta hasta probar ese brócoli que meses atrás era impensable ¡por iniciativa propia!

 

Fase 7- Otros entornos

El comedor escolar es la gran asignatura pendiente del área educativa en los niños con autismo. Es un entorno tremendamente complejo, muy hostil y somos pioneros realizando programas para este entorno. Capacitamos a los profesionales del área educativa para poder lidiar con las situaciones que se presentan diariamente pero también a los responsables del área de catering escolar para adaptar los menús en el caso de aulas TEA y los centros que lo solicitan.

Ya teniendo los entornos definidos llegamos a todos, hogar, comedor, restaurante, ¿qué hacer en un cumpleaños?, ¿cómo resolver en un viaje o salida?, entre otros. Nuestro objetivo en los entornos naturales ya no es solamente que el niño o niña coma, sino que disfrute, que tenga momentos placenteros y que el entorno lo disfrute también junto a él o ella.

 

Fase 8- Integrar

Ya está todo el programa diseñado, implantado, probado, perfilado y sólo falta integrar todos y cada uno de los puntos que falten mediante el último plan individual donde todo el entorno que quiera puede participar.

Últimos retoques, últimos objetivos, el programa está a punto de concluir.

 

Fase 9. Superación

El niño o niña ya no se aferra, prueba sin rechazo incluso por iniciativa propia. Propone, elige… la pesadilla ha finalizado. El niño tiene una dieta que un año atrás era impensable imaginar. El entorno está relajado, el niño ya no es tan rígido, el desorden de alimentación está superado.

Otro de los efectos inesperados es que en el propio entorno familiar se produce un cambio en los hábitos alimentarios, dando un paso muy positivo en cuanto a modelos saludables y balanceados de alimentación.

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