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  • La necesidad de atender en la alimentación los desórdenes sensoriales junto con la rigidez e inflexibilidad dan como resultado este concepto innovador.
  • La Cocina Secuenciada fue creada por y para el autismo.

 

La Cocina Secuenciada junto con la Cocina Cromática forma parte de nuestro programa de Transformación de Alimentos incluido en nuestra metodología de intervención en desórdenes de alimentación y nace bajo una necesidad real que hemos ido viendo durante años.

 

Para ello iniciamos un programa en el cual se realiza una evaluación previa, se plasman las características del niño o niña, del entorno (muy importante), del país, de la formación y capacidad de quienes trabajan con el niño y un largo etcétera.

 

Por tanto una vez se pone en marcha el programa adaptado el niño empieza a comer distintos alimentos que antes no comía, se establecen rutinas, se marcan normas, siempre acorde a una metodología personalizada para el caso. Promovemos una motivación enorme y cero castigos.

 

No obstante, puede darse el caso en que, ante el aumento de nuestras demandas, tengamos un parón en los avances. En ese momento es cuando se inicia la fase de la Transformación de Alimentos, el niño está cumpliendo objetivos pero le facilitamos las cosas para que logre superar las dificultades que se van a presentar sin traumas. Lo veo desde tu lado para llevarlo a tu lado.

 

Y aquí se inicia el tercer proceso, convertido en un curso de especialización de cocina; Técnicas de Cocina para Desórdenes Sensoriales, donde no sólo tenemos presentes las dificultades o alteraciones en los sentidos, sino también las características nucleares del autismo; rigidez e inflexibilidad que jamás tenemos que olvidar. Es fundamental trabajar todas las dificultades para lograr superar la selectividad alimentaria que presentan casi todos los niños y niñas con autismo.

 

Llegados al punto donde ya conocemos al niño y su respuesta ante los cambios, sus gustos, intereses etcétera, vamos a diseñar varias secuencias en la comida, bajo unos objetivos claros y consensuados -en algunos casos- con su persona de referencia.

 

Trabajaremos de forma secuenciada muchos aspectos cuyo fin es que el niño o niña acepte nuevas características en los alimentos como pueden ser: cambio de textura, de color, de sabor, de forma, …,y un larguísimo etcétera. Todo ello de forma progresiva y motivadora.

 

 

Veamos un ejemplo:

La mayoría de los niños con autismo adoran los nuggets de pollo. Sin embargo, muchos de ellos sólo los toleran de un lugar determinado, por ejemplo, su hamburguesería preferida, o sólo se los comen en casa, o sólo aceptan ese rebozado o empanizado que le hace su abuelita. El primer paso serán esos nuggets, y de ahí partimos para diseñar el resto de secuencias.

 

En este caso queremos llegar al pollo asado, preparación que no tolera en la actualidad.

 

Partimos de los nuggets de pollo y, a partir de ahí, vamos cambiando de forma progresiva todos los aspectos: visuales, de textura, de sabores, … Porque si bien hay que trabajar a nivel sensorial no nos podemos olvidar de la rigidez de esta condición ¿Cuántos casos hay que sólo aceptan un producto de una marca, por ejemplo, yogur de fresa de una marca determinada y no de otra?, ¿o sólo come los nuggets del Burguer y en casa ni verlos?, ¿o sólo come las patatas fritas congeladas y no caseras?Todo esto es rigidez y hay que trabajar para que sean poco a poco más flexibles. Si esto no se trabaja, cuando llegan a adultos,

presentan muchísimas manías que les dificulta el día a día y les impacta de forma muy negativa a varios niveles, sobretodo, social.

Y si trabajamos tanto para que socialicen, que vayan a la escuela desde pequeños, que tengan contacto con otros niños, que tengan ocio en la adolescencia con otras personas, pero esta parte en la alimentación no se trabaja mucho, el trabajo y esfuerzo realizado en este aspecto no va a ser exitoso ni significativo ya que cuando sea adulto, si no ha afianzado estos aspectos, le puede resultar muy complicado realizar actividades tan habituales como ir a un restaurante, por ejemplo ¿Duro verdad? La alimentación impacta en todo, tanto de forma negativa como positiva.

 

 

¿Qué ocurrió aquí? Muchas veces queremos que pasen del rebozado, nugget en este caso, y les ponemos el pollo cocinado de otra forma, pensando que como es pollo pues se lo comerá. Y pocas veces ocurre eso. En este caso la secuencia es por texturas, bajando progresivamente la máscara, en este caso rebozado con pan rallado, después rebozado con semillas, luego lo pintamos con semillas y terminamos con pollo asado.

La secuencia es en 4 pasos, pero lo podemos subir a 8, por ejemplo 2 pasos de cada con diferentes grosores en los rebozados para que la aceptación sea progresiva y no le suba la ansiedad. Le avisaremos y le informaremos de lo que está comiendo en todo momento POLLO, seguido de REBOZADO, CON SEMILLAS, etc. Jamás hay que decirle sólo POLLO, se sentirá engañado-a, traicionado-a y perderemos su confianza.

 

Existen infinidad de posibilidades para realizar secuencias pero hay que saber hacerlas y tener ojo crítico para saber diseñar los objetivos que queremos lograr.

 

Si queréis aprender más sobre este tema os esperamos en el Nivel 3 del Abordaje Integral de los Desórdenes de Alimentación en el Autismo en nuestra Escuela Online.

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